Desaprender la violencia para evitar el bullying

Acoso escolar


El bullying es un tema que hoy está en boga. A diferencia de lo que muchos piensan, existe desde hace muchos años, pero no es si no desde hace poco que se la ha prestado la atención que merece.

La inclusión a nuestras vidas de las nuevas tecnologías de la comunicación, TIC, han ayudado a la divulgación de estudios que se empezaron a realizar desde finales de los 80' y han servido también como método de divulgación para los que se han encontrado en este círculo de acoso. 

 

¿Qué es el bullying?

La creación del término se la debemos al profesor en psicología Dan Olweus, quien investigó la violencia entre alumnos de escuelas medias. Bullying es un término que se utiliza para hablar directamente del acoso escolar, sin embargo, su uso se ha extendido a prácticas de acoso en otros ambientes.

“Un estudiante es acosado o victimizado cuando está expuesto de manera repetitiva a acciones negativas por parte de uno o más estudiantes.”

Las acciones negativas que se consideran prácticas de bullying van desde la agresión física y verbal hasta acciones no verbales que busquen o impliquen la exclusión intencionada de una persona. De igual modo, este término se utiliza cuando existe un desequilibrio entre la parte ostigadora y la persona ostigada. Ya sea porque quién acosa no es una persona si no un grupo, o porque es mayor, más grande, o con poder. El comportamiento acosador se hace de manera repetitiva e intencional y su práctica puede extenderse después de los horarios de clase.

 

El grupo Centro de Investigaciones del Desarrollo Neuropsicológico, CIDEP, define las características del bullying:

 

  • Existe un hostigador y un hostigado.
  • Se da contra una persona no contra un grupo.
  • El hostigamiento puede ejercerse en grupo que es dirigido por un líder que no siempre es el ejecutor.
  • Hay un desbalance de fuerza entre las partes.
  • Los ataques se sostienen en el tiempo.
  • La víctima tiene más riesgo de padecer enfermedades psíquicas y físicas como depresión, fobia escolar, ansiedad, trastornos en el aprendizaje, dolores físicos como cefalea.
  • Se ha observado que el hostigador suele padecer cuadros de ansiedad, trastornos de conducta y baja autoestima
  • Afecta el rendimiento escolar

Entre los desafíos que hoy deben enfrentar las escuelas, los docentes, padres y sistemas educativos está el de dar batalla al acoso escolar.

 

Acoso escolar en números

Se estima que los casos de bullying se registran más entre los chicos de 7 a 14 años. En latinoamérica, según estudios realizados la ONG Plan Internacional, el 70% de los alumnos han sido parte del bullying, ya sea como víctimas o como victimarios. Mientras tanto otros estudios arrojan que el 40% de los chicos no denuncian la violencia a la que son sujetos. De igual forma, hayan sido o no víctimas de violencia 1 de cada 10 chicos le tiene miedo a un compañero de la escuela.

 La Comisión Económica para América Latina (CEPAL), concluyó luego de varios estudios en el 2012 que más del 50% de los chicos de Colombia, Costa Rica, Argentina, Ecuador, Panamá y República Dominicana declararon haber sido víctimas de violencia escolar, colocando a estos países con la cifra más alta de bullying de América Latina. Región en la que la tasa de suicidios consecuencia del acoso, también va creciendo.

 

Secuelas del bullying en los chicos

Un reciente estudio publicado en “The Lancet Psychiatry” arrojó luz sobre los efectos de esta modalidad de violencia en los menores y concluyó que los chicos que han sido víctimas del bullying  son  más susceptibles a desarrollar problemas vinculados a la salud mental durante la adolescencia. A corto plazo, las víctimas de este tipo de agresión, son más susceptibles a desarrollar ansiedad que podría degenerar en depresión, automutilación y desarrollo de ideas suicidas.  Niños acosados

La alta presencia del acoso escolar, llevó a los autores del artículo a estudiar este tipo de agresión de forma aislada. Tomaron chicos desde los 8-9 años y compararon su salud mental a los 18 para conocer el impacto que tuvo el mismo. 36% de los maltratados tuvieron secuelas, hasta 25% sufrió de ansiedad y menos del 4% se autolesionó. El estudio también concluyó que las consecuencias del bullying son más perjudiciales que las del maltrato.

Rosario Ortega, vicepresidente del Observatorio Internacional de la Violencia Escolar explica que, “en la escuela el niño comienza a perfilar la dimensión social…y lo que le importa al niño son los otros”. Esto hace que este tipo de violencia suponga “un desequilibrio y desgaste de la personalidad” que prolongado “destruye factores relevantísimos de la personalidad del sujeto” y esto lleva a las consecuencias descritas en el estudio.

 

El ciberbullying, extendiendo el acoso escolar

En paralelo y en consecuecia, se ha desarrollado a partir del crecimiento de las tecnologías de la información y la comunicación, TIC, lo que se conoce como ciberbullying, el par tecnológico del bullying.

El ciberbullying se da cuando el agresor se vale de estas nuevas herramientas para acosar a una persona, normalmente compañeros de clases. Con esta modalidad se suelen enviar por ejemplo mensajes intimidatorios a la víctima a su celular, correos electrónicos agresivos con identidad falsa, hostigamiento sexual, se crean grupos en redes sociales para agredir a alguien y grabaciones de video donde un joven es burlado o golpeado y que para avergonzarlo luego se sube a plataformas virtuales.Ciberbullying

Los efectos del ciberbullying pueden ser tan devastadores como el bullying y provocar trastornos psicológicos y físicos a quien lo padece. Esta práctica de ciberacoso es particularmente angustiante ya que en muchos casos, chicos de otros entornos escolares se unen a la agresión.

Es importante que los padres sepan y conozcan las interacciones que los chicos tienen en línea.  Muchas veces las interacciones digitales hacen que las personas olviden que detrás del otro monitor existe un persona y los comentarios que se realizan pueden llegar a ser muy hirientes. De igual forma la supervisión servirá para mantenernos enterados en caso de que nuestros hijos sean víctimas o victimarios. La detección temprana en estos casos es importante, ya que a veces, las agresiones terminan en fatalidades.

 

Detección y prevención

La mejor estrategia para atacar el bullying es la prevención y la detección temprana del problema. Enseñar desde el hogar es primordial, así como también educar a los chicos para que utilicen las tecnologías de manera responsable.

Algunos de los síntomas que se pueden observar de quien es hostigado en la escuela son:

  •  No querer asistir a clase
  • Comportarse con irritabilidad o nerviosismo
  • Mostrar cambios súbitos de carácter
  • Problemas para conciliar el sueño
  • Mojar la cama
  • Presentar síntomas de tristeza y depresión
  • No tener ganas de ver a sus amigos, ni de salir de su casa
  • Falta de integración con pares
  • Descenso del rendimiento académico.

Es importante que tanto padres como educadores trabajen en conjunto ante los casos de acoso escolarEl docente debe informar a los representantes cuando un niño está siendo acosado y alertar cuando un niño es acosador. Tras la detección el trabajo en conjunto más la intervención de profesionales de la salud y profesionales en el área del bullying podrán ayudar a la víctima.

Lo remarcable de la detección temprana y el trabajo en equipo es que además de ayudar a la víctima, pueden ayudar también al agresor, que podría estar valiéndose del acoso para superar cuestiones personales. De igual modo, el tratamiento efectivo del acoso escolar repercutirá de manera positiva en la totalidad del centro educativo, donde los chicos se sentirán protegidos, cómodos y comprenderán y acataran normas sanas de convivencia.

La violencia es una conducta aprendida y se puede desaprender

¿Cuál consideras es la mejor forma de hacer frente al Bullying?